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ES|El mejor viaje de mi vida

Jubileo de los Jóvenes 2025: Peregrinos de la esperanza. Este encuentro impulsado por el papa Francisco en 2024 contó con la asistencia de más de dos millones de jóvenes peregrinos de todos los países y culturas del mundo.

Desde caminar más de 20 km ida y vuelta tomados de las manos y participar de la pijamada más grande del mundo, durmiendo en el suelo para ver al Papa a menos de dos metros, los jóvenes peregrinos de la esperanza del Colegio San Roque, una pequeña escuela situada en el norte de Argentina, relatamos nuestra experiencia durante el Jubileo de los Jóvenes, que tuvo lugar en Roma la semana del 28 de julio al 3 de agosto pasados.

Mi nombre es Annita Sánchez de Resistencia, Chaco, Argentina, y tuve la oportunidad de participar de esta aventura que fue el mejor viaje de mi vida, pero además una experiencia única e inolvidable que me va a acompañar siempre. Fue un punto de inflexión importante que me hizo replantear mi estilo de vida, mis prioridades y los valores que me movilizan. La posibilidad de ir fue gracias a que los profes de mi colegio (que iban a participar en el jubileo de los educadores) plantearon la idea de que puedan acompañarlos alumnos que sintieron que debían ir. Y así avanzaron con el proyecto y no pararon hasta cumplir el sueño.

“La verdad que esto fue un regalo absoluto, en todos los aspectos. Las personas que nos encontramos en los lugares que visitamos, la generosidad y la solidaridad de la gente, las experiencias que vivimos juntos. La verdad que fue un disfrute total a pesar del cansancio, a pesar de todas las cuestiones de superar desafíos de convivir 39 personas, fue maravilloso”, expresa Carmen Gamarra, directora del Nivel Secundario del Colegio San Roque.

“Mi experiencia en el Jubileo fue muy linda, ya que descubrí muchas emociones que las tenía guardadas. Fue otra forma de abrir los ojos, me enseñó a ver todo de otra mirada, a dejar cosas atrás, a abrirme a nuevas experiencias, a conocer mucha gente, a atreverme y a mandarme de cabeza a la vida. La verdad que me gustó mucho y la repetiría una y mil veces…Te muestran la Iglesia de un lado mucho más divertido con jóvenes de todo el mundo. La verdad que es muy hermoso todo, me encantó y lo volvería a hacer (…) Lo que era entrar a la iglesia y ver la felicidad de los demás chicos como la nuestra, era muy hermoso. Obvio que la misa de los argentinos fue la mejor misa de todas, porque es como que la sentí mucho más cerca de nosotros, al haber estado en varias misas en italiano, esa como que nos permitía volver a sentirnos en casa de vuelta”cuenta Juan Ignacio, estudiante de 5to del Colegio San Roque.

¿Qué particularidad tenía esa iglesia donde fuimos a la misa de los argentinos?
Y que quedaba en la Basílica de Santa María la Mayor, donde está la tumba del papa Francisco, que eso también lo hacía muchísimo más especial.”
¿Qué fue lo más lindo que vivieron en este viaje?
Tenerlo al Papa de tan cerca. Conocer a chicos de otras culturas. Poder comunicarme con gente de otros países, cada viaje en el metro era una hermosa aventura porque no sabías a quién hablarías. Conocer lugares que nunca imaginé conocer”, relata Soledad, miembro de la comunidad San Roque.

¿Cuál fue el lugar que más te gustó?
“No sé. Todo me gustó, pero podría jugarme y decir que la Basílica de San Pedro”.
¿Cuál fue la experiencia más linda que te tocó vivir en estos 15 días?
“La oportunidad de poder intercambiar la cultura, el idioma, con gente de otros países y también cómo supimos adaptarnos en nuestro grupo de 39 personas para poder convivir más de 15 días todos juntos.” Destacó Bautista, estudiante de 5to del Colegio San Roque

¿Cómo viviste la posibilidad de dormir en el piso, de acomodarse al clima y poner siempre la mejor?
“Siento que al principio fue difícil, pero cada vez que nos levantábamos sabiendo que al otro día íbamos a conocer algún monumento, algo tan grande, al final del día no importaba dónde dormíamos. La verdad que fue increíble cómo nos trataron, siempre fue como un hogar más y nos sentimos muy cómodos”, narra Ebel Thiago estudiante de 4to año.

“Lo mejor fue interactuar con otras culturas, aprender nuevas cosas de esos países, las costumbres que tienen, o notar las diferencias que hay entre Argentina y, bueno, los otros países. ¿cómo eran los viajes en tren durante los días del jubileo? Te dabas vuelta y hablabas con uno, con otro”, se sorprende Lisela Gerbaudo, estudiante de 5to año.

“Para mí, más que nada por la emoción de que fue mi último año en el colegio también, fue la convivencia con los demás y conocer otro continente, que yo nunca salí del continente, también conocer muchas culturas, y que me funcionó mucho el inglés. Italia fue re distinto a lo que es Chaco, Resistencia, Argentina, entonces fue como vivir en una película. Pero a mí me quedó eso más que nada y las iglesias muy renacentistas que vimos también fue algo que me llamaba mucho la atención”, se alegra Luisina Maidana, estudiante de 5to año.

A mí me gustó mucho interactuar con otras culturas, gente de otros países. Me gustó mucho también practicar lo que es el idioma. Nos manejamos con el inglés, yo por lo menos más que nada, al no saber italiano. Y estuvo muy bueno que la mayoría de las personas también sabían más o menos, y así lográbamos entendernos y demás cosas”, cuenta Angelina Robles, estudiante de 4to año.

¿Qué te dejó este camino, esta peregrinación que empezó mucho antes del jubileo?
“Me dejó el aprendizaje de que la vida es un regalo, que conocí la presencia de Dios a través de ángeles de carne y hueso y eso fue lo que más me sorprendió. La calidad de la presencia de Dios a través de esos ángeles que tuvimos, el cuidado amoroso que Él tiene para nosotros y para los chicos. Y bueno, eso es lo que más pude sentir, pensar y ver mi corazón. Creo que fue el haber escuchado la voz de Dios junto con otros profes y de verdad estar convencida de que Jesús nos estaba llamando para este peregrinar. No fue algo que salió de nosotros, sino que fuimos instrumentos de Él. Y esa es la certeza que tenemos ¿no? Si no, no hubiéramos hecho nada de lo que hicimos. Eso es lo que me movilizó, el llamado de Jesús para caminar con los chicos. Concluyó con profunda emoción”, relata Analía Fernández, profesora de historia y catequesis del colegio San Roque.

Por Anna Clara Sánchez Álvarez, Redacción Teens Cono Sur

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